Guatemala, 29.07.2010 (SV).- Una jueza federal estadounidense bloqueó tres partes esenciales de la polémica ley antiinmigrantes de Arizona, con lo cual queda sin efecto una medida que convertía en crimen el no portar documentos migratorios, quita la potestad a la Policía de corroborar el estatus migratorio de una persona de quien tuviera sospecha razonable de que permanecía ilegal en Estados Unidos y admite que la ley muy probablemente incursiona en terrenos ya cubiertos por leyes federales.
El fallo, dado a conocer horas antes de que la ley SB1070 cobrara plena vigencia, fue interpretado de inmediato como un éxito por parte de la comunidad inmigrante, la cual protagonizó una serie de protestas contra la nueva normativa, a pesar de que según sondeos recientes, la mayoría de estadounidenses dicen estar de acuerdo con la misma.
La ley, impugnada por el gobierno de Barack Obama y rechazada tanto por Washington como por grupos de defensa de hispanos y numerosos países de América Latina, cobró vigencia anoche.
La jueza federal de Phoenix, Susan Bolton, ordenó bloquear las partes controversiales hasta tanto haya una decisión de los tribunales federales respectivos sobre el fondo del asunto, al señalar que el Gobierno estadounidense “probablemente tenga éxito” en demostrar que la ley abarca terreno ya cubierto por leyes federales.
La jurista suspendió también la disposición de la ley que requería a la Policía corroborar el estatus migratorio de toda persona sospechosa de estar en Arizona sin documentos migratorios, donde viven unos dos millones de latinos. Se estima que en Arizona habitan unas 460 mil personas indocumentadas de los 11 millones de inmigrantes sin papeles que residen en Estados Unidos, la mayoría de ellos hispanos.
Mientras en iles de inmigrantes guatemaltecos radicados en Arizona festejaron la decisión de la jueza Susan Richard Bolton de modificar la Ley SB1070, más conocida como Ley de Arizona, la cual buscaba criminalizar la inmigración ilegal en dicho estado.
La noticia fue recibida con alegría y esperanza. Marcos Yax, de la Coalición Nacional de Migrantes Guatemaltecos en Estados Unidos, expresó vía telefónica desde aquel país que la felicidad era inmensa, pues abre la esperanza de que EE.UU. baje la guardia contra los migrantes. “El temor principal era que esa ley se expandiría como un cáncer en toda la Unión Americana”, refirió.
En Guatemala, Erick Maldonado, del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Gautemala (Conamigua), indicó que esta resolución “da la pauta para que los chapines agilicen su legalización en ese país”. A estas declaraciones se sumaron las del Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, quien puntualizó que “en este fallo prevaleció el fin único y primordial del respeto a la vida”.